Tendencias: tatuajes y piercings

16
DIC
2012
Se calcula aproximadamente que el 8% de los mayores de 14 años lleva un piercing en alguna zona de su anatomía. Y aunque no existen datos respecto a los tatuajes, seguramente el número será superior. ¿Significa eso que somos esclavos de la moda? Pues aunque haya algún caso de este tipo, lo cierto es que más bien buscamos lo contrario: diferenciarnos de los demás, buscando la individualidad a través de un símbolo que sigue siendo trasgresor. De hecho, hace años, aunque era una de las tendencias de moda, había que quitarse el piercing y ponerse una tirita en el tatuaje (si había suerte y era pequeño) para acudir a una entrevista de trabajo. Todavía seguimos ocultando los tatuajes y los piercings si optamos a un puesto importante, por ejemplo, en un despacho de abogados. Aunque esta situación sigue existiendo, hoy en día para la mayoría de los trabajos ya no es un impedimiento. Incluso hay sectores en los que puede estar bien visto, como muestra de una fuerte personalidad. Es la misma razón por la que ya no nos da miedo llevar las tendencias de moda con soltura, el pelo azul o extensiones que claramente no podrían pasar por naturales (un 10% de mujeres las lucen sin ningún tipo de complejo). Es un símbolo de que ahora estamos más seguras de nosotras mismas. Y a quien no le guste, que no mire....

El "piercing" que salva de las desgracias año a año a un pequeño pueblo nepalí

14
DIC
2012
La prosperidad de un pequeño pueblo medieval nepalí depende desde hace siglos de una pintoresca tradición: que un lugareño se haga en público un 'piercing' en la lengua con una alargada aguja de hierro. Desde hace tres años esta responsabilidad la ha asumido el joven Jujubhai Basa, de 31 años, quien este sábado agujereó su lengua en la localidad de Bode, situada en el valle de Katmandú. "Hago esto para preservar mi tradición y cultura. La primera vez me preocupaba que algo saliera mal, pero ahora ya me siento cómodo", declaró Basa, un maestro de manualidades y artes antiguas en este país acunado en el Himalaya. Según el sacerdote hindú Hari Bhakta, la leyenda empezó a forjarse hace 385 años, cuando había en la zona un espíritu, "khyak", que provocaba numerosos problemas a los habitantes del pueblo. Un sacerdote tántrico (una corriente esotérica del hinduismo) lo capturó y perforó su lengua con un \\\'piercing\\\' como penitencia, algo que repitió durante los siete años siguientes.


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